
Una vez escuché una historia, que cuando fue contada, me emocionó tanto, que nunca más la he olvidado.
Contaban de unas ratitas de laboratorio, con las cuales estaban estudiando algunos comportamientos. Pusieron a la Rata número Uno dentro de un recipiente hondo con agua, estaba de tal modo construido que no le permitía tener ninguna posibilidad a la ratita de poder alcanzar una salida, ni menos sujetarse a otras áreas que no fuera estar dentro del agua flotando, o nadando. Pasó algo de tiempo (no más de una hora, algo así, eso no lo recuerdo bien, digamos que fue una hora) Y el cansancio hizo que perdiera las fuerzas y se ahogara.
Los que estaban haciendo el estudio, tomaron notas de todo, para nuevamente repetir la experiencia. Ahora, con la rata número Dos. La dejaron dentro del estanque en las mismas condiciones de la Uno, la única diferencia que se hizo, fue que apenas un minuto antes del tiempo en que había muerto ahogada la rata primera, es decir, a los 59 minutos, le pusieron a la rata Dos un soporte, una base para descansar; Luego la sacaron, y dieron por terminando el experimento ese día.
Al otro día nuevamente pusieron a la rata número Dos en el estanque, con las mismas condiciones de la rata Uno. Comenzaron a medir los tiempos, y pasaron los minutos; se acercaba el plazo de una hora, (tiempo en el que había muerto ahogada la primera rata) Pero la segunda rata, seguía dando batalla en el agua. Pasaron los minutos nuevamente, y llegó la segunda hora, y ella muy agotada, seguía manteniéndose a flote, hasta que finalmente la sacaron.
Entre todas las teorías entregadas, debido a la increíble diferencia de una rata, a otra en el tiempo de mantenerse a flote y con vida, teniendo las mismas condiciones, salvo por la diferencia, de que la segunda tuvo un soporte donde afirmarse para descansar, y luego poder salir. Se llegó a la conclusión que al colocarle en un momento una base de apoyo para que descansara, ésta rata, en la segunda oportunidad, se quedó flotando, en la espera que en algún momento le pusieran el soporte para salir de ahí.
La Esperanza, así calificaron la experiencia, esa rata se mantuvo firme en la esperanza, sabiendo que existía una oportunidad para salvarse si alguien le daba un soporte para sobrevivir.Lo dejó grabado en su memoria, cuando le habían dado una base donde sostenerse, eso la mantuvo a flote tanto tiempo. Algo que la primera nunca tuvo, y se abandonó sin tener ese apoyo en su recuerdo.
Cuando escuché esta historia, me causó un impacto tremendo. Estaba viviendo un tiempo difícil, y mis fuerzas estaban llegando a la Hora de mi tiempo, Estaba con ese desánimo que produce querer abandonarse, dejarse ir, sin luchar. Fue cuando escuché la historia, fue como si me tiraran un salvavidas en el minuto 59, y desde esa vez es que me mantengo a flote, pues ya sé, que si estoy en medio de las aguas, dentro de algún estanque de la vida, tengo en mi memoria el recuerdo de un apoyo, un soporte, que me pueda ser lanzado en cualquier minuto; por lo tanto, sigo luchando, sigo nadando, sigo flotando, tratando de mantenerme viva!! Con el pensamiento latente de que en algún momento, desde algún lugar, si llegó a tener alguna dificultad que me mantenga en un pozo de agua profundo, podré asirme a algo y salir para descansar. Siempre estoy viviendo, con la esperanza del minuto 59.
Anouna


